No sé en que momento dejé de esperarle pero en aquella larguísima temporada pensé que él volvería, lo pensaba cada minuto de mi vida. Era como estar delante de un puzzle inconcluso sin más piezas que colocar. Sólo faltaba él. (Primer error).

“Es de sabios rectificar, se dará cuenta que quiere lo mismo que yo…” me decía a mi misma convenciéndome. (Este error lo cometía a diario).

Hablaremos horas y horas, expondremos nuestras inquietudes, esta vez los dos, nos miraremos con ternura a los ojos como siempre y volveremos a abrazarnos para empezar de cero. Lloraba, no he llorado tanto en toda mi vida. (La autocompasión fue error de los gordos).

Sus palabras en la intimidad, sus susurros me retumbaban en mi cabeza. Como si tuviera 15 años, la ingenuidad se hacía la dominatriz de mis sentimientos convirtiéndome en sumisa de ella. Siempre pensé que me costó poco enamorarme, pero realmente tuve un lento proceso donde diariamente durante meses él me fue alimentando sin darme cuenta y ahora sólo me quedaba el eco de su voz, esa voz que se oye cuando la verdadera ya se extinguió… y tardé mucho (más errores) en aceptar que no lo volvería a tener a mi lado o yo estar al suyo #quenoeslomismo.

¡No podía ser que se hubiera olvidado de todo! No daba crédito a esa soledad. Lo añoraba cada día con su noche y al meterme en la cama cuando miraba el colchón vacío a mi lado, sólo sentía frío a pesar de la buena temperatura. Lo imaginaba recostado mirándome, casi podía sentirlo respirar. Pensaba que mientras hubiese oscuridad habría esperanza, la luz estaba por aparecer. (Mi error definitivo, esperar una aparición con lo atea que soy).

No sé en que momento dejé de esperarle pero cada vez que subía las escaleras de casa anhelaba verlo sentado en los últimos escalones con una sonrisa, con su sonrisa. Salía a la calle convencida de que su coche estaría justo delante de mi portal y él esperándome con los brazos cruzados sobre su pecho y la cabeza inclinada, esa pose tan suya… Nunca había aparecido sin avisar, pero esta vez lo haría, porque tenía que volver! Mientras tanto…, yo recorría los pocos sitios que habíamos compartido para recordarlo con más fuerza. No sabía que no se debe volver al lugar donde se fue feliz, porque ésa es la manera de comenzar a perder ese vital sentimiento.

No sé en que momento dejé de esperarle, pero cuando lo hice pude entender las palabras que me dijo…: “no puedo llevar el peso de como te encuentras…” supongo que cuando las digerí, asimilé su indiferencia; no pudo ni quiso apoyarme. En pocas palabras me decía: “déjame tranquilo, esto se acabó, haz tu vida” y yo le contestaba: “sí, vale, pero antes bésame y dime que me quieres”. ¿Hay alguien más #imbécila que yo en la tierra?

Creo que si googleo “estúpida enamorada” sale #micareto y sin “tener suerte”. Lo peor de todo, es que siempre quedará en caché… al menos en el mío.

Aprendí que todos sabemos amar, pero cada uno a su manera y no siempre es correspondido con la misma intensidad que ofrecemos y sobretodo, que exigimos. Un día me di cuenta de que ya podía ir por la calle mirando al frente, sin buscarle, sin lágrimas en los ojos, sin el corazón encogido, sin sentir pena por su ausencia. Pude volver a sonreír abiertamente, a bromear, a relacionarme con seguridad. Noté como mi paso se tildaba, resonaba firme cuando caminaba y me sentía orgullosa cuando lo detectaba. Volví a disfrutar de momentos básicos, a compartir charlas de manera relajada, a volver a ilusionarme, a aceptarme.

No sé en que momento dejé de esperarle pero cuando ocurrió, me di cuenta de que fue él quien me había perdido y no al revés como me culpé durante tanto tiempo, y conmigo el amor más puro que no volveré a regalar tan incondicionalmente.

Siempre que hagas un puzzle y te falte una pieza, recuerda que sólo y únicamente te necesitas a ti para completarte.

Te deseo que pases un buen día!!!

Gracias Juan por la aportación musical!!! 😉

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Pin It on Pinterest