Las carpetas…, son esas pequeñas y grandes #cosas que nos aporta la persona a quien le donamos nuestro amor (tan valioso) cuando estamos enamorados y van completando un todo, nuestro todo conjunto y particular.

Cuantas veces he visto parejas en un restaurante que apenas ni se miran ni se hablan… tan sólo compartiendo mesa y quizás más tarde los postres… supongo que rellenaron en su momento las carpetas necesarias y se fueron fugando bytes poco a poco dejando sólo las básicas para seguir acompañándose diariamente… Descarados conformistas!!!

Me prometí en su momento que eso no me pasaría nunca. No me quedaré con la persona que sólo me llene dos o tres carpetas #deboseregoista pero si lo hiciera…, antes o después me sentiría una auténtica resignada y ese sentimiento me podría. Ya bastante tengo que acatar en mi vida social, laboral, familiar…, no lo acepto a nivel sentimental.

Y tuve todas…, pensaba que tenía todas las carpetas importantes para mi petulante felicidad.

La carpeta del humor. De las más importantes y de las que más añoro. Me reía mucho con él y con el tiempo la hicimos muy “nuestra”. Llena de bromas, de juegos de palabras, donde frecuentemente se actualizaba con nuevos momentos y comentarios cómicos.

La carpeta del sexo. Recuerdo que la priorizaba por encima de todas, qué equivocada estaba!!! Pero reconozco que me tenía enganchada. Con él nunca tenía suficiente, me sentía insaciable. De eso también me he curado. Disfrutar del sexo sin ese ansia es muy satisfactorio actualmente para mí y más por mi salud mental que genital.

La carpeta de la conversación. Siempre he mantenido que hablábamos más que follábamos a comparación del poco tiempo del que disponíamos para nosotros…, pero hizo “estable” nuestra relación mientras duró, quizás por eso me torturaban el eco de sus palabras cuando todo acabó. La comunicación es lo más importante en una relación #topicazoreal

La carpeta de la complicidad. Ésta fue perdiendo megas sin darme cuenta en los últimos meses, pero estuvo durante mucho tiempo llena de preciosos archivos que sólo nosotros podíamos entender, #superencriptados para los demás.

La carpeta de la amistad. Posiblemente fue uno de mis mejores amigos. Lo sentía así. Me daba su opinión cuando se la pedía y yo decidía qué hacer ante las cosas que iban llegando. Dejamos en nuestra vida por el camino, a malos, a mediocres y a buenos amigos, él está en esta última lista. Todavía le debo una y cómo lo siento.

La carpeta de la confianza. Desde el primer día que la abrí deposité todo lo que poseía en ella, hasta que sin saber cómo ni cuando, se debió traspapelar su contenido en archivos ocultos y la perdí de vista. No me arrepiento tampoco de su fuga, las cosas pasan porque han de pasar y pasó.

La carpeta de los sentimientos, con la subcarpeta de las emociones. Desde el minuto 1 fui sin coraza, sin escudo, a corazón abierto. Me fluyeron todo tipo de sentimientos hacia él, como el amor, el deseo, la pasión… y emociones que no había sentido hacia una pareja, la alegría o la felicidad sólo con verlo, como la tristeza cuando no podía estar con él o el absurdo miedo a perderlo.

La carpeta del respeto. Esta también es de las primeras que se abrió, junto con la subcarpeta fidelidad. Completamente enamorada no me hizo falta redactar normas por mi parte.

La carpeta de las aficiones. No compartíamos nada en absoluto, cada uno tenía las suyas y nos respetábamos, hasta que dejamos de hacerlo. Lo bueno que se quedó en esta carpeta es que le trasladé mi pasión por la fotografía. Me encantaba su colección de bancos en lugares que transmitían.

La carpeta de las novedades. Con reparo la abrí y en ella me sorprendía a mi misma leyendo y analizando versos de Neruda, pensando en mi seguridad personal y vaciando ceniceros constantemente!

La carpeta raíz, YO. Todas y cada una de las carpetas y subcarpetas se emplazan en la raíz, la principal. Y él no aceptó como era yo, por lo tanto no hay más de qué hablar ya que sin la raíz, todas las anteriores pierden sentido. No hubo manera de ubicar la más importante a pesar de que lo intentamos (sí, los dos) de todas las maneras.

Seleccionar todo. Botón derecho. ¿Eliminar? Sí.

Hace unos días, Mister Ojos Claros me decía: […] “sé que me gusta como eres”. 

Ahora tengo una nueva Carpeta Raíz entre mis manos. La miro detenidamente a diario… Al menos no empezaría la casa por el tejado esta vez si decidiera anclarla en el Dock… Y quizás… ya que me ha llegado sin buscarla… ¿Y si la guardo por si llegan nuevos documentos archivables para mis carpetas del alma…?

Te deseo que tengas un buen día!


Un petó a D.S. per aquestes converses inspiradores. No ens cal més que un Big Mac sense cogombre (per tu) i sense formatge (per mi).

Gràcies guapo!  #totiquecostaestimarte #testimomogollon  😉


He encontrado esta canción que me dedicó mi gran amigo Miki (#graciasmil) hace un año ya! (le encanta Kevin Johansen) y que la cante Rozalén (que me encanta a mí) es una buena mezcla para acompañar a este post.

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