La ducha es el lugar donde más abro los ojos, el resto de humanos los cierran y se relajan, pero a mi me hace ver lo que no veo vestida y seca. Quizás porque es el único sitio donde no puedo hacer nada más que estar conmigo misma.

Y cuando toca lavarme el pelo todavía es peor… porque tardo la vida por la gran cantidad que tengo, que si dos enjabonadas, que si el acondicionador, que si la mascarilla… y entre potingue y potingue, pienso, medito, reflexiono…

Y hoy hacía balance con limpieza de lo que ocupa y no llena en este tremendo año, el cual casi la mitad de él me lo pasé esperando, anhelando, suspirando, terriblemente enamorada; y la otra mitad dándome cabezazos del tiempo perdido. Soy de lento proceso… a menudo me lo recuerdo. 

Me ha venido a la cabeza (en la primera enjabonada) una gran frase resumen que leí: “alguna vez pensé que entre tú y yo se podría y sí, se pudrió”. (Siempre me ha gustado el juego de palabras). Nuestra relación fue cómo olvidarse el jamón dulce fuera de la nevera en pleno mes de Agosto todo un fin de semana, mientras estás disfrutando en el camping y recuerdas de repente que no lo guardaste, ya no lo gozas porque a la vuelta sabes que no lo podrás recuperar. Con la rabia que da tirar comida... eh?

Con la segunda enjabonada y con aclarado, pensaba en que este año he eliminado demasiados teléfonos de mi agenda. El primero, porque decidió marcharse de mi vida para nunca volver (como la canción aquella de Mocedades), y si no va a volver pa que tenerlo, no? Y ya puestos, con la aspiradora en marcha levanté la alfombra y arrasé… como aquellos que no valoraron mi tiempo y para mí es importante. También a otros que simplemente me molestaba ver sus nombres cuando buscaba contactos, quién no aporta, no aporta. Con los años te vuelves insensible con estas cosas #telodigoyo.

El último número que eliminé… no merecía su fin. Tardé semanas en decidir borrarlo tras la pérdida y mientras lo buscaba, recordaba perfectamente la última conversación que tuvimos, donde estaba, que estaba haciendo, los consejos que me dio y los ánimos que le intentaba transmitir sin saber que no volveríamos a hablar nunca más. Todavía me emociona esa última conversación. Todavía sigo tocada. El teléfono no volverá a sonar viendo su nombre en la pantalla, no escucharé más su autoritaria voz, no volveré a recibir sus felicitaciones, ni analizaré como hacía en muchas ocasiones, ese peculiar humor tan difícil de interpretar que tenía. #putocancer

Aplicándome el acondicionador, pensaba también que este año he agregado a mi agenda nuevos teléfonos de personas que han entrado en mi vida para cambiarla, o para ayudarme a verla de otra forma y vivirla con plenitud. Grandes personas con las que últimamente comparto buenos momentos y me siento mimada. Incluso el último teléfono que he guardado…, me siento arropada tan sólo cuando me pregunta cómo estoy! Su voz es confortable. Siempre tiene un comentario positivo.

Y lo mejor de este año, no puedo dejar de mencionar la estrecha relación que tengo con mi Amarillo, a menudo me presta un paraguas de colores vivos para esas nubes negras que me persiguen y me carga las pocas pilas que me quedan a diario tan sólo estando al otro lado!!! #efecto21, entre otros!

Con el último aclarado (el más importante antes de la mascarilla, el más largo) recordaba una breve conversación de hace unos días en la cocina: ¿Cuándo vas a dejar de recordarlo?¿Cuándo vas a curarte? Aishhhhh, es inevitable por estas fechas no pensarle, respondí sinceramente. La Navidad vs. desAmor, contra eso no puedo hacer nada.

Y mientras dejo actuar la mascarilla, empieza el ritual paralelo en mi ducha. Moussel por el cuerpo, que huele a fresa, que el aroma me transporta a casa de mis padres (herencias de la mami, como el Fairy para las ollas y el doblar las toallas a su bonita manera), y que hace mogollón de espumita olorosa, sutilmente rosada y si no es rosa, a mí me lo ha parecido toda la vida!

Mientras pienso: ¿Y curarme? (Momento de reflexión en el cual no entiendo esa absurda pregunta). Estoy curada, concienzudamente convencida!!! Vivo como quiero vivir, eso es un lujo! ¿”Curarme” es querer tener pareja? ¿He de tener una nueva pareja para demostrar a la sociedad que estoy “curada”? No existe ningún manual donde indique que estar single sea un drama y nada aconsejable para la salud. Brindo por tu amor, por el mío propio y por el #love en general. Ahora a mí me hace feliz vivirme. Habrá quién no entienda y discrepe de mi fascinante soledad, pero sólo será su opinión, una opinión más.

Tengo todas mis esporádicas necesidades cubiertas. No quiero dar explicaciones de que si entro o salgo, ni preocuparme por nadie durante todo el día, ni tragar con situaciones que no me gustan, medir palabras para no herir cuando no toca hacerlo, ni rayarme por algo que no me cuadre, ni soportar o montar pollos por gilipolladas y ni mucho menos que me pregunten mi estado de ovulación si tengo una seca respuesta.

He vivido el amor y demasiado de recuerdos, como también he vivido el desamor y de las consecuencias de ello. El no tener a nadie vinculante en vida me hace bien como me hacía bien antes de tenerlo. Para mi una pareja es todo o nada, porque yo sí que voy a full, y hoy es nada, también con todo.

Sé que no volveré a sentir lo que he sentido con nadie más, que no amaré como amé con todos mis sentidos, pero tengo la gran suerte de haberlo vivido aunque sea una vez en la vida y no todo el mundo puede decirlo. #lohedichosiempre #conesomequedo

Y con el último aclarado/centrifugado…. llego al fin de esta intensa ducha pensando en que mi balance anual, (que ya lo tengo bastante avanzado) y exceptuando lo negativo del vacío de esas personas que se han quedado por el camino por diferentes circunstancias… quiero finalizarlo confirmando que todo irá bien para los que seguimos, seguro. No hay mal que 100 años dure, ni cabrón que lo resista.

Estoy muy satisfecha en el momento que me encuentro a pesar de todo lo que me envuelve. Sólo me falta recuperar unos kilitos para intentar que vuelva todo a la normalidad y si no los pillo, pues ya me estará bien, me he acostumbrado a verme así! #noestamostanmal

Me gusta caminar aunque sea a paso lento por mi nuevo sendero lleno de oportunidades (que deben haber) y aunque ahora hace frío… volverá la primavera, siempre vuelve. Toca disfrutar de las fiestas este año que estamos la familia al completo, ni falta ni sobra nadie que no quiera estar!!!

Como Santa (juas) Yolanda que es hoy, te deseo que tengas un buen día y que te tomes una cerveza a mi salud!!!

Chin, chin!!! Quién no apoya no folla!!!

😉

Tú sabes que no nos puede faltar un Santa Mónica. Depósito lleno de gasolina, nos vamos!!! Gracias siempre.

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